¿Dormir con alguien que ronca puede afectar tu salud?
Una investigación publicada en septiembre de 2026 en la revista científica Thorax analizó cómo el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño puede beneficiar no solo a quien padece el trastorno, sino también a la persona que duerme a su lado
San Salvador, El Salvador – 28 de octubre de 2027 – Compartir la cama con alguien que ronca puede parecer una de esas pequeñas incomodidades de la convivencia. Cambiar de posición, utilizar tapones para los oídos o despertar a la otra persona son soluciones habituales. Sin embargo, detrás de esos sonidos nocturnos podría existir un problema que va mucho más allá de una noche interrumpida. Una investigación publicada el 22 de septiembre de 2026 en Thorax, revista científica del grupo British Medical Journal (BMJ), exploró una cuestión poco estudiada: ¿cómo afecta a nuestra salud dormir junto a alguien que padece apnea obstructiva del sueño? Cuando los problemas de sueño afectan a dos El estudio incluyó a 63 parejas en las que uno de sus integrantes padecía apnea obstructiva del sueño de moderada a grave, un trastorno caracterizado por interrupciones repetidas de la respiración durante la noche. Los investigadores dividieron a los participantes con apnea en dos grupos: 34 recibieron tratamiento con presión positiva continua (CPAP), un dispositivo que mantiene abiertas las vías respiratorias mientras duermen, mientras que los otros 29 utilizaron tiras nasales como tratamiento de comparación. Durante tres meses, evaluaron la calidad del sueño, los despertares nocturnos, la presión arterial y distintos indicadores de salud vascular de sus parejas. Los resultados revelaron que tratar la apnea de una persona también puede favorecer el descanso de quien comparte su cama. Se observaron mejoras en determinados indicadores del sueño y diferencias favorables en la evolución de la presión arterial de las parejas del grupo tratado con CPAP. Aunque no se encontró una mejoría general de la función vascular, los hallazgos sugieren que los beneficios del tratamiento podrían extenderse más allá del paciente. Más allá del ruido: ¿cuándo debemos prestar atención a los ronquidos? No todos los ronquidos indican apnea obstructiva del sueño. Sin embargo, cuando son intensos y frecuentes, especialmente si se acompañan de pausas respiratorias, jadeos o cansancio durante el día, pueden ser una señal de alerta. La apnea provoca interrupciones repetidas de la respiración que pueden reducir los niveles de oxígeno y fragmentar el descanso, incluso sin que la persona recuerde haberse despertado. Cuando no se trata, se asocia con problemas como hipertensión arterial, alteraciones cardiovasculares y fatiga persistente. Para quien comparte la cama, los ronquidos, movimientos y despertares constantes también pueden alterar la calidad del sueño. Precisamente ahí reside uno de los aspectos más interesantes de la investigación: el descanso puede convertirse en un asunto de salud compartida, y no exclusivamente individual.
