El 27 de mayo, Shiloh, la cuarta hija -y la primera biológica- de Angelina Jolie y Brad Pitt, cumplió 18 años y, tan solo un par de días después, tomó una importante decisión: recurrió a la justicia para quitarse el apellido paterno. El pedido se produce en medio de la eterna batalla legal que enfrenta a los protagonistas de Sr. y Sra Smith desde que la actriz solicitó el divorcio y la custodia física exclusiva de sus seis hijos en 2016.
Según informó el portal TMZ, el cambio de nombre aún no fue concedido, pero trascendió que su idea es poder utilizar legalmente el apellido Jolie en solitario. Esta noticia se suma a una serie de hechos que marcan la tensión que existe entre el actor y sus hijos, desde el momento en el que la actriz de El coleccionista de huesos decidió que era hora de dar por terminado su matrimonio.
Si bien Shiloh es la primera que toma la determinación de manera formal, trascendió que Zahara, su hermana mayor, y Vivianne, la menor, también habrían tomado la misma decisión en distintas circunstancias.
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Ya en 2022, la mayor de las hermanas, se presentó en la Alpha Kappa Alpha Sorority en el Spelman College como Zahara Marley Jolie, según un video que fue compartido por la revista Essence. El último fin de semana, en tanto, el público que presenció la obra The Outsiders en Broadway descubrieron que la menor de la familia también había dejado de lado el apellido paterno. La joven de 15 años ayudó a su madre en la producción del musical, y ahora figura en los programas como Vivianne Jolie. También Maddox, el mayor de los seis hijos de la expareja, dejó de usar Pitt en los documentos que no son legales, según informó Us Weekly en 2021.
A fines de septiembre del año pasado, Angelina reflexionó en una entrevista con Vogue sobre cómo la presencia de sus seis hijos la ayudaron a atravesar los momentos de crisis. “Ellos me salvaron, evitaron que mi cabeza fuera a lugares más oscuros”, declaró la actriz y directora, quien recordó cómo fue el momento en que su cotidianidad se modificó por completo.

“Cuando tenía 26 años, me convertí en madre y toda mi vida cambió”, expresó. “El tener hijos me salvó, me enseñó a ver el mundo de manera diferente”, compartió la ganadora del Oscar. Asimismo, Jolie contó que recientemente, en un ejercicio de introspección, pensó en cómo hubiese sido su vida de no haber sido madre y aseguró estar convencida de que el camino hubiese sido sombrío. “Hubiese ido por una ruta mucho más oscura, porque ahora solo quiero vivir para ellos, mis hijos son mejores que yo, porque uno quiere que así lo sean”.
La expareja mantiene aún una intrincada disputa legal por los viñedos que compraron en la Provenza francesa mientras estaban en pareja. Fue allí, en 2014, donde celebraron su boda.
Con Información de La Nación
